De inicio confieso: nunca he visto un episodio completo de esta caricatura. Siempre que me topaba con uno de estos capítulos en Cartoon Network me entraba una pereza brutal que no podía evitar cerrar los ojos y caer dormida. Después de más de cinco intentos tuve que clasificar esta caricatura en mi carpeta mental de “Somníferos” junto al canal del Congreso, Los Pitufos, María Visión y Heidi (no lo tomen personal), los cuales uso para esas aterradoras noches de insomnio.
Ayer decidimos ver la nueva película en 3D “Las Aventuras de Tintín: El Secreto del Unicornio”, debo decir que quedé asombrada con la calidad y realismo de los gráficos, no hubo un momento en el que no me maravillara encontrarme a mitad del océano o en las arenas del desierto, esta película fue un deleite para los ojos pero no uno para la mente. No por eso hay que juzgarla, ya que se debe tener en cuenta también el año en el que se inició con esos álbumnes (1930) y los distintos movimientos sociales/intelectuales que hubo en esa época. A pesar de ser una historia enfocada a niños y jóvenes, el trabajo de Herge es un objeto de culto para muchos adultos.
Al final salí con la convicción de que si Milú, el perro, hablara él hubiera resuelto todo.
En 3D vale la pena verla pero quizás haya algunos que queden dormidos (acá cayeron 2).
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Alerta de Spoilers
-Lo más gracioso: La escena donde el capitán pide a Tintín obtener una llave de los camarotes de la tripulación. No pude parar de reír. Las discusiones de Hernández y Fernández.
-Lo peor: Saber antes que Tintín el secreto del unicornio.
-Lo mejor: La calidad de animación y manejos de escenas.
Hola, no he visto la peli pero me apetece mucho ir a verla, te felicito por tu blog.
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